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Clínica de Ginecología Integral

DR. DAVID ADAME ALCARAZ - Ginecólogo

UNAM Ced. Profesional 497158
Ced. de Especialidad 3624206 

LA TERAPIA HORMONAL DE REEMPLAZO

Según estadísticas, la mujer promedio vive 30 años después de la menopausia, una fase de la vida que con frecuencia se acompaña de una carga cada vez mayor de enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiovascular, el cáncer, la osteoporosis y la disminución cognitiva.


La terapia de reemplazo hormonal (thr) se considera cada vez más como una estrategia posible para prevenir o retrasar algunas de las enfermedades crónicas. La valoración del balance entre los beneficios y los riesgos puede ser un reto.


El tratamiento hormonal de reemplazo ofrece entre otros: riesgo menor de enfermedad coronaria entre 35 y 50 % que las que no toman estrógenos.


Los beneficios definitivos de la trh son: el alivio definitivo de los síntomas menopáusicos y el aumento de la densidad mineral óseo con la consecuente disminución en el riesgo de fracturas vertebrales en un 50 %, y el riesgo de fracturas de cadera en un 25 a 30 % aunando el uso de bifosfonatos así como aumentando la ingesta de calcio y vitamina d e incrementando la actividad física diaria también pueden ayudar a reducir el riesgo de las fracturas relacionadas con la osteoporosis.


Los riesgos de la trh son el cáncer del endometrio y el tromboembolismo venoso, no obstante, este riesgo se elimina al agregar progestinas.

Los datos recientes sugieren que el tratamiento combinado de estrógeno y progestina podría aumentar el riesgo de cáncer de seno más que el estrógeno solo.


El médico que proporciona el tratamiento de trh, debe de revisar los beneficios y los riesgos del tratamiento con la paciente, enfatizando la falta de certeza con respecto a muchos de estos asuntos importantes.

El uso a corto plazo (menos de 5 años) de la trh es apropiado para el alivio de los síntomas menopáusicos en la mayoría de las mujeres sin contraindicaciones.


En las mujeres con contraindicaciones, pueden considerarse el uso de otros medicamentos alternos. La trh sólo debe evitarse o considerarse como una opción secundaria en quienes tiene una enfermedad cardíaca coronaria. En todos los casos, los tratamientos deben revalorarse cada año.


Los cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, aumentar la actividad física y mantener una dieta saludable, podrían ser útiles para controlar los síntomas y deben promoverse como un medio para prevenir las enfermedades crónicas.


Mientras se hace disponible la información de las investigaciones en proceso, debe de considerarse muy cuidadosamente de las indicaciones y contraindicaciones para la trh, guiadas por las preferencias de la paciente, haciendo un uso más racional del tratamiento sustitutivo.


De cualquier manera, en todas las etapas de la vida se considera necesario tener un médico de todas tus confianzas y será el más indicado para guiarte y mantener un estilo de vida al nivel que te mereces.


No olvides que mi experiencia está al servicio de tu salud: MUJER.